El proyecto está inspirado en la arquitectura simple, moderna, de líneas puras, con materiales nobles como el hormigón y el vidrio.
En cuanto al aspecto funcional se buscó la mayor versatilidad posible, para que el local pueda ser útil a diversas actividades.
El espacio verde fue de vital importancia respetando el carácter que pretende conservarse en Yerba Buena, la ciudad en la que se emplaza.